Leyendas Urbanas: Una extraña visión en el camino

camino

Las salidas a Chihuahua para nosotros los ojinaguenses por distintas situaciones, son  ya parte de nuestra forma cotidiana de vida. Ya sea para ir de compras o para llevar a nuestros enfermos para ser atendidos en algunos de nuestros hospitales que allá se encuentran.

En la actualidad muchas personas viajan en sus propios vehículos, para mayor comodidad, pero que pasa cuando le pasan a uno sucesos extraños en el camino y se cruza uno con personas raras en medio del camino muy lejos de la ciudad.

En el transcurso del año 2008 una pareja nativa de nuestra ciudad y cuyo domicilio se encuentra en la colonia del CDP, vivió un extraño suceso cuando venían de la ciudad de Chihuahua por la carretera libre rumbo a Ojinaga, cuando venían a 200 metros de la comunidad del Álamo.

Esa noche era un poco monótona para el conductor y en una de esas veces de que va uno bobeando en la carretera, alcanzo a ver a un hombre parado a un lado de la carretera el cual tenia un raro aspecto, llevaba una vestimenta algo extraña, tal parecía que era muy parecida a la de un monje, la capucha no dejaba ver claramente su cara y según el hombre que lo vio no se le miraban los pies, tal pareciera que anduviera flotando en el aire.

Cuando pasaron  inmediatamente le dijo a su esposa, ¿Qué si había mirado lo mismo que el?, y ella también había medio alcanzado a mirar al extraño hombre le contesto afirmativamente, el hombre se quedó con ganas de regresarse pero su mujer se lo impidió.

Cuando habían recorrido casi un kilometro de retirado de ahí miraron, un vehículo delante de ellos y optaron por  seguirlos a lo largo del camino, hasta que estos llegaron a Ojinaga y se dirigieron rumbo al Hospital Integral.

Cuando las personas que abordaban el móvil, descendieron de el , el hombre se dirigió hacia el conductor, que llevaba con el a su esposa, seguramente a que le dieran atención medica, y le preguntó por el hombre del camino y este le dijo que el también lo había visto, y que la gente de por esos rumbos decía que este hombre se le aparecía a la gente que pasa por ahí en su vehículo a altas horas de la noche, y casi siempre cuando se van quedando dormidos por la fatiga del largo trayecto.

Como a la semana el hombre acompañado por su pareja fue para allá para poner unas velas en donde se había encontrado con la extraña visión, y al llegar al lugar se percato que aun lado de donde se le apareció la visión había una aparatosa curva, cual a su vez tiene un tipo de voladero de una pequeña dimensión.

En el fondo de este declive se encontraban unas cruces, las cuales hacen referencia de que ahí murieron unas personas por una volcadura, o bien pudieron haber sido tumbas. Ahí en ese lugar les colocaron unas velas. Al subir de nuevo al camino se dieron cuenta que frente a la curva donde se les apareció el hombre estaba una cueva la cual era de aproximadamente un metro y al hombre le pareció buena idea traerle después una cruz que quedara a la mera medida para que adornara esta.

Tiempo después cuando volvieron a pasar por ahí para ir a Chihuahua al voltear hacia la cueva se percataron que estaba colocada como un cuadro a la mera medida de la cueva y se pararon metros mas adelante y al regresarse vieron que no había nada, que todo había sido imaginación de ellos porque como por cosa de magia estos desaparecieron.

Cuando volvieron de Chihuahua regresaron con la cruz que habían  prometido, pero era demasiado chica para dar la medida de la cueva y colocarla como ellos habían pensado en un principio, pero para su sorpresa la cueva no era una insignificante caverna vacía, sino que en el fondo tenia varias imágenes de santos que ya estaban demasiado aterrados y  algo maltratados, lo cual era prueba de que ya tenían algo de tiempo en el lugar.

La pareja salió del lugar, y  para ya no mirar mas cosas extrañas cada vez que pasaran por ahí, optaron por irse por la carretera de cuota. El aparecido del camino sigue siendo un misterio no solo para ellos, si no para todos nosotros.   

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